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QUÉ COLOR TIENE EL CAMPEONATO*
 Alemania 2006

 Esta es mundial

 Por Nelson  Barceló

¿Quieren enterarse si hace frío en Münich durante la primavera?  ¿Les interesa saber cuánto miden las salchichas germanas?  ¿Soñó alguna vez con ver a Scelza en remera?  Todo eso y mucho más, en el alucinado mundo de las transmisiones mundialistas. 

Un vicio que los periodistas deportivos parecen haber integrado a su vasta galería de licencias, es el relegar cualquier análisis futbolístico para narrar las peripecias vividas en el exterior. Los agitados días en Alemania les impiden siquiera reparar en las severas disposiciones que rigen para la transmisión del mundial, como la prohibición de poner en pantalla gráficos marcando tiempo y resultado del partido, o créditos comerciales. Bajo esas cláusulas (casi nunca respetadas), los canales uruguayos organizaron sus equipos para cubrir el torneo.  

Monte Carlo TV envió como corresponsales a los periodistas Mario Uberti y Eduardo Rivas, quienes tienen la ventaja de ser el único medio uruguayo con posición de comentarista en los estadios. A diferencia de las otras coberturas para Uruguay, que suelen relatar los partidos también desde Alemania, pero frente al veinte pulgadas del hotel. Su labor se complementa en Montevideo con Federico Paz, Martín Díaz y Mario Bardanca, quienes conducen el resumen de la jornada futbolera Todo el mundial*, además de relatar los encuentros que Uberti y Rivas no transmiten desde allá. La llegada de Bardanca a Montecarlo TV es un golpe de efecto importante, impensable cuando tiempo atrás la relación entre Canal 4 y la empresa Tenfield era armónica. Más allá del talento de Bardanca, su postura crítica hacia Tenfield contribuyó a viabilizar su llegada al canal, aplicando la misma lógica invertida que emplearon para cesar a Máximo Goñi en Telenoche 4. Los informes realizados en Todo el mundial denotan la existencia de producción periodística. No parece un programa de relleno, hecho a las apuradas, y solo para presentar el material que llega desde Alemania. Secciones como “La imagen mundialista del día” o “El jugador de la jornada” favorecen esa sensación, incentivando la participación del público. Tampoco asumen un ritmo vertiginoso, no olvidemos que se trata de programas deportivos, ese rubro en Uruguay viene adosado con mostrador, saco y corbata. De todos modos, es una propuesta que demuestra mayor interés por lo que sucede dentro de la cancha, y no fuera de ella. Las condiciones que posee Bardanca para analizar el juego inciden a tales efectos. El “Vivilo Diferente” que promete Monte Carlo TV cobra sentido dadas las características de esa cobertura, y considerando la propuesta de sus competidores. Cabe señalar que Mario Uberti es uno de los periodistas deportivos con más preparación, aborda con similar pericia disciplinas tan disímiles como el fútbol, basket, tenis, Fórmula 1, etc. Quizás su principal falencia sea la falta de carisma, el acartonamiento, y es justamente en esa rama que lo superan el grueso de los periodistas deportivos, pero no todos.    

Buscando emparejar las cosas, sus competidores enviaron para Alemania a Juan Carlos Scelza y Alejandro Figueredo, quienes dejan a Uberti tan carismático como un caudillo blanco en el apogeo de su campaña. Las notas de color perpetradas por Scelza y Figuerdo para la transmisión que realizan entre Tenfield, Teledoce y Saeta, son de lo peor que apareja el mundial. Por un lado vimos a Scelza lidiando con un niño, a quien ordenaba –cual súbdito de Tenfield- mandar un saludito para Uruguay. Sería oportuno que los padres del menor le hayan prestado asistencia psicológica tras el duro trance. Ojalá que el niño no piense que todos los uruguayos son como Scelza, y menos cuando viste ropa sport. Más allá de cualquier reparo estético, las notas de color cobran sentido cuando son llevadas adelante por figuras al menos simpáticas para el público. No es el caso de Scelza, quien junto a Gorzy son blanco favorito de las críticas más rabiosas que dispara la afición deportiva uruguaya. Por fuera del “top five” de odiados, pero en esa línea de periodistas sin gracia encontramos a Alejandro Figueredo, quien tuvo su pico creativo durante un informe sobre la cerveza: “en Alemania se fabrican más de cinco mil marcas diferentes de cerveza”, sentenció cual mensaje divino.  

Junto con Scelza y Figueredo, viajaron también a cubrir el mundial para la coalición de canales Alberto Kessman y Jorge Da Silveira. Éste último debuta en una transmisión de Tenfield. Reparamos en ese hecho puesto que hasta el mundial, Da Silveira justificaba su independencia periodística declarando que jamás participó en productos del empresario Francisco Casal. Tras el torneo deberá pensar otro argumento, si es que aún le interesa fundamentar algo. En general éstos periodistas ingresan a los estadios recién cuando se fue todo el público, falta que los encargados de limpieza digan: “sorry master”, mientras barren el Estadio. Dichas incursiones en tierras alemanas nutren al programa Resumen Mundial**, y exhiben las mismas fallas que caracterizan a varios productos de Tenfield: iluminación deficiente, pésimas cortinas musicales y escasa dinámica. El punto fuerte de esa empresa son las transmisiones en directo del fútbol, justo aquello que no hacen aquí. Hasta en ese rubro son superados por Monte Carlo TV, que al bajar la señal de OTI en alta definición supera en calidad de imagen a sus competidores. La conducción del Resumen Mundial recae en Roberto Moar y José Álvarez De Ron como figuras de Saeta y Teledoce respectivamente. La combinación de los periodistas deportivos no es buena, falta conexión entre ellos. Eso se traslada a los partidos que debe transmitir De Ron con Rodrigo Romano (relator de Tenfield), donde se advierten las notorias diferencias de estilo entre ambos. Esas son las lógicas secuelas de éstas estratagemas comerciales.  

El mundial no solo permite apreciar lo lejos que nos encontramos deportivamente, sino también en materia de coberturas internacionales. Mientras las prácticas de selecciones sudamericanas son televisadas para sus países por varias unidades satelitales, en Uruguay se juntan dos canales privados para transmitir el mundial en alianza con Tenfield. Para que el grotesco sea aún mayor, dicha coalición prometía “la mejor cobertura en la historia de los mundiales”, justo de un campeonato donde Uruguay no participa. Por si esto fuera poco no televisan todos los partidos de las selecciones candidatas a ganar el torneo como Brasil, Holanda y Argentina. De todos modos la televisión uruguaya está repleta de mezquindades, y si no pregúntenle a Televisión Nacional, que intentó sumarse a la transmisión del mundial, pero los canales privados le impedían emitir la señal fuera de Montevideo. A raíz de eso, el relator Carlos Muñoz viajó a Alemania pero no para transmitir los partidos, sino que desde allí cubre para Deporte Total Edición Mundial***.  

Hasta ahora es una incógnita saber cual selección se quedará con la copa, aunque sí está claro que el equipo de Monte Carlo TV viene ganando por goleada.

 

* Todo el mundial, lunes a viernes 23.30 hs.  por Monte Carlo TV.

** Resumen Mundial, lunes a viernes al cierre de transmisión por Saeta y Teledoce.

*** Deporte Total Edición Mundial, lunes a sábados 20.30 hs. y los domingos 21.30 hs. por Tveo.

  

*Nota publicada en Brecha Nº 1075, 30/06/2006

 

 

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