RECOMENDAR

 

 

 

 

 

VER PROGRAMACIÓN

 

 

 

 

 

 

 

 

 

SÍ LOGO
El Pequeño héroe / City Hunters

Cuando el marketing supera a la ficción

 Por Nelson  Barceló

Ya no sorprende a nadie que un programa de televisión sea aquello con que rellenan los baches entre tanda y tanda. No obstante los estrenos de las series animadas El Pequeño Héroe y City Hunters, revelan el asfixiante condicionamiento comercial que padece gran parte de la producción audiovisual.  

Tras dieciocho meses de producción, Montecarlo TV estrenó la primera serie de dibujos animados realizada en Uruguay.  Pero esa no es la única peculiaridad, pues a lo largo de sus treinta capítulos -y un especial de Navidad- El Pequeño héroe y el tesoro de la luz* narra las andanzas de un Artigas adolescente recorriendo la banda oriental. En varias entrevistas los responsables de la productora Mtw Studios señalan que dicha animación toma algunos episodios históricos, pero no pretende un relato riguroso sobre aquellos sucesos. Aún así parten de algunos hechos reconocibles para perfilar las historias, como “el tesoro de la luz” que refiere a la fragata “Nuestra Señora de la Luz”. Por tanto toman las precauciones necesarias para realizar una interesante reconstrucción de época, empleando planos antiguos y obras pictóricas que inspiran escenarios de la serie.   

La productora Mtw buscaba un personaje querible, y con una llegada segura a todos los públicos. La anécdota cuenta que alguien dijo: “tiene que estar más allá de todo, como Artigas”; y tiempo después se definieron por el Prócer para protagonizar la tira animada.  La figura del pequeño Artigas resulta sobria y carente de picardía. El mini Prócer es un niño que siempre busca la verdad, curioso, hiperactivo -dirían los psicólogos-, y encarna los mejores valores del ser humano. Así construyeron una imagen solemne del joven Artigas, quien ni siquiera tiene rasgos humanos como el temor, sobre el cual reflexiona: “el miedo es provocado por el desconocimiento de lo que nos rodea, pero yo no tengo miedo”.  

Es difícil rastrear la génesis de tanta solemnidad en un dibujo animado que ni siquiera posee fines pedagógicos. De hecho plantean subliminalmente la esclavitud o el anhelo artiguista de igualdad, pero todo con fórceps y pour la gallery. Quizás en la búsqueda de sponsors hayan recogido el temor de empresarios que suponían algo irreverente o polémico. Tal vez haya incidido en el producto final aquella controversia originada por la canción del Cuarteto de Nos denominada “El día que Artigas se emborrachó”. Lo concreto es que la figura del Prócer resulta el único atractivo de una serie sin mayores encantos, ni didáctica ni entretenida. Cabe destacar la habilidad comercial de sus creadores, quienes enmarcados en una revalorización de lo uruguayo planean para marzo de 2007 una segunda temporada denominada El pequeño héroe y la leyenda del lobizón, e incluso una tercera El pequeño héroe y la luz mala. Además ya se encuentran en Internet las canciones, videos y posters del programa.  

LA IMAGEN ES TODO 

A todo esto la cadena FOX estrenó City Hunters* * , una serie animada destinada a reforzar la imagen de marca desplegada por el desodorante Axe.  Creado por Gastón Gorali y Alberto Stagnaro para AXE Attractions & FOX Factory, la tira gira alrededor del joven Axel que tras sufrir un desengaño amoroso es cooptado por una agrupación ultra secreta dedicada al estudio de la mujer y el arte de la seducción: “La Logia X”. Allí será supervisado por el Dr. Lynch, quien lo ayudará a convertirse en Seductor Absolutis. Es decir, un hombre capaz de entender y conquistar a cada “tipología de fémina” (sic). Para acercarse a una chica realizan un estudio exhaustivo para determinar su perfil psicofísico, después diseñan su estrategia de ataque, y recién entonces toman contacto con la “presa”. El plan se pone en marcha cuando en una computadora -con el omnipresente logotipo de AXE- surge la imagen de una mujer y sus datos: “Anna, histérica, dificultad: 9,5”. Recién cuando Axel logra conquistarla se considera prueba superada. El paquete se completa durante la tanda cuando nos enteramos que ya tienen una web donde podés ganarte remeras y posters de la novel serie, descargar sus wallpapers, y así ser parte de la “Logia X”: “entrá ahora y prepárate para ser un seductor absoluto”.  Ese dato es clave al momento de comprender la nueva estrategia publicitaria que implica asociar las marcas a un estilo de vida. En éste caso la publicidad indica que utilizar desodorante AXE posiciona a cualquier mortal como un digno discípulo de Casanova. 

LA FICCIÓN ES NADA  

A nadie sorprende que prime el mercadeo en la industria del entretenimiento, pero City Hunters y El Pequeño Héroe revelan una sumisión absoluta al marketing. Así renuncian a cualquier impacto social que no sea el fenómeno comercial en sí mismo. Ambas tiras son condicionadas por razones extra artísticas que en un caso encorsetan la fábula artiguista, y en otro se reduce a propagar una imagen de marca. En ese caso sorprende que tras las restricciones a la tanda publicitaria legislada años atrás, surjan programas de televisión destinados exclusivamente a reforzar una asociación entre marca y estilo de vida. Aún sin esgrimir pruritos artísticos -dada la era del cinismo que nos abarca- vale señalar que City Hunters no posee una estructura superior a la de cualquier aviso publicitario. Siempre en aras de una estrategia comercial donde todo es al por mayor, excepto el riesgo artístico que desaparece para posibilitar un mayor rédito económico. Es un signo de los tiempos que corren: el marketing sobre el arte y los números por encima de cualquier cosa.  ¡Pensar que antes nos quejábamos cuando los camiones del pan Fargo interrumpían cualquier persecución en las series argentinas! Esto es más complejo, la publicidad busca camuflarse en arte o mero entretenimiento, mientras el marketing define argumentos, personajes y diálogos. Allá lejos quedó aquel artista que se negó a vender su historieta a un productor que deseaba adaptarla para televisión. Ese día mientras esperaba en la sala para dar su no, al artista se le ocurrió presentar otra cosa. Entonces ahí mismo garabateó a las apuradas unas siluetas amarillas que años después beben, fuman, andan sin cinturón de seguridad, usan armas y protagonizan la mejor serie animada de todos los tiempos: Los Simpson, amén.

 

*Lunes, miércoles y viernes 11.30 y 17.50 hs. y Sábados 11.30 y 16.40 hs., por Canal 4.

* * Lunes 23 hs. por FOX.

 

ÍNDICE